¿Qué es
Sana Vita?
¿Qué es el IS?
Si tenés entre 35 y 50 y sentís que el cuerpo dejó de responder como antes —energía, sueño, foco—, estás en el lugar correcto. Respuestas directas sobre el sistema, el Índice de Soberanía y la escalera de programas. Sin rodeos.
¿Qué es Sana Vita?
Sana Vita es un sistema de ingeniería humana orientado al bienestar y el rendimiento personal. Trata la biología con datos, no con promesas: medís, el sistema te ubica en la escala, y seguís un sendero de programas diseñado para elevar ese número.
Opera en español, con foco en LATAM, para personas de 35 a 50 años que sienten que su cuerpo dejó de responder como antes —energía, sueño, foco, composición— y quieren un sistema medible y accionable.
Todos los programas incluyen Modo Casa: funcionan en casa, en hotel o en cualquier lugar, con el propio cuerpo y equipo mínimo opcional. Cada programa existe en dos versiones calibradas a la fisiología: Guerrero (hombres) y Diosa (mujeres).
Sana Vita es una marca faceless. El foco está en el método y en la evolución del usuario, no en una cara o un gurú. La firma es: Sana Vita — Ingeniería Humana ❆
Es educación de bienestar. No constituye diagnóstico, tratamiento ni consejo médico profesional.
¿Qué es el Índice de Soberanía (IS)?
El Índice de Soberanía (IS) es una herramienta de autoevaluación pedagógica que estima cuánto control real tiene tu biología sobre sí misma. Produce un número de 0 a 100 a partir de cinco dimensiones que se miden, se entrenan y se elevan juntas.
No es un diagnóstico médico. Es un punto de partida: te ubica en la escala, orienta cuál es tu primer paso, y sirve de brújula durante todo el sendero.
Podés calcular tu IS de forma gratuita en sanavita.coach/evaluacion/ — toma aproximadamente 7 minutos, sin tarjeta.
¿Querés una muestra rápida antes del Índice completo? Probá un mini-test de 2 minutos por dimensión: Energía · Cognición · Ciclos · Resiliencia · Composición.
Cómo se arma el número (no es una caja negra)
El IS no sale de una impresión ni de un algoritmo oculto: sale de una evaluación estructurada. Respondés sobre cada una de las cinco dimensiones, y cada respuesta suma contra criterios definidos. Cada dimensión llega hasta 20 puntos; el total, de 0 a 100, es la suma. Es un cuestionario con reglas claras que ves mientras lo hacés.
Por qué estas cinco, y no otras
No son arbitrarias: cada dimensión corresponde a un sistema biológico que la fisiología ya describe —cómo producís y gastás energía, cómo sostenés el foco, tu ritmo de sueño y hormonas, tu respuesta al estrés, tu estructura física—. Se eligieron porque son las cinco que se pueden mover con hábitos, no las que solo se miran en un laboratorio.
Qué no es el IS
Es una autoevaluación pedagógica para ubicarte y orientarte. No es un biomarcador de laboratorio, ni un examen clínico, ni una promesa de resultado. Un número bajo no dice que «algo esté mal»: dice por dónde conviene empezar. Ante cualquier condición de salud, no reemplaza a un profesional matriculado.
Dos personas con el mismo número no tienen el mismo cuerpo
El IS total es una suma: cinco dimensiones, hasta 20 puntos cada una. Eso significa que un mismo número se puede armar de maneras opuestas. Alguien llega a 62 con la energía firme y los ciclos rotos; otra persona llega al mismo 62 con el patrón invertido. El total coincide. Lo que le conviene hacer a cada uno, no.
Por eso el resultado no te devuelve un número: te devuelve seis. El total te ubica en la escala. Las cinco partes que lo forman son las que dicen por dónde se empieza, y las vas a ver dibujadas —una por eje— en el pentágono de tu resultado.
Mirá primero la más baja. No porque las otras no importen, sino porque el eslabón más débil define cuánto aguanta la cadena entera: cuesta sostener el foco cuando el descanso no alcanza, y cuesta construir estructura cuando la energía no da para entrenar. Esa dimensión es la que suele marcar el primer movimiento.
Y mirá también la más alta: es lo que ya tenés construido. Ahí está la palanca. Se empuja desde la fuerza que ya existe, no desde cero.
Los cinco niveles del IS
El IS va de 0 a 100. Cada nivel describe el estado funcional del sistema y determina cuál es el programa de entrada recomendado.
| Nivel | Rango | Descripción |
|---|---|---|
| LATENTE | 0 – 39 | El sistema está en reposo profundo. Energía, sueño, foco y composición muestran señales de alerta claras. Punto de partida. |
| DESPERTANDO | 40 – 59 | Primeras señales de activación. El cuerpo responde, pero de forma irregular. Hay base para construir. |
| ACTIVO | 60 – 74 | El sistema funciona con regularidad. Es posible sostener esfuerzo y ver evolución semana a semana. |
| PLENO | 75 – 89 | Alto rendimiento sostenido en la mayoría de las dimensiones. La brecha hacia la cima es de optimización fina. |
| ÉLITE | 90 – 100 | Soberanía instalada. Cada dimensión opera en su techo. Requiere mantenimiento activo y datos constantes. |
El IS no es una foto: es una serie
Un número solo dice poco. La primera medición te da un punto en el mapa; recién con el segundo aparece la dirección, y la dirección es la información que sirve.
Por eso el IS se vuelve a medir. Mismo cuestionario, mismas cinco dimensiones, tu número contra tu número. La comparación es siempre con tu medición anterior: nunca con la de otra persona, nunca contra un promedio. Si volvés desde el mismo navegador, el pentágono de la vez pasada te queda dibujado en punteado debajo del nuevo —ahora y última vez, superpuestos— sin que tengas que acordarte de nada.
Los programas ya vienen armados así: medís al empezar y volvés a medir al cerrar. Al terminar cualquiera de ellos, volver a medir es el paso de más peso que podés dar, porque es lo único que te deja la prueba escrita en tus propios números.
Una diferencia chica también es información: suele decir que lo que estás haciendo sostiene, y sostener a veces es exactamente lo que corresponde. Un movimiento hacia abajo tampoco es un fracaso: es un dato que llegó a tiempo, en el mes en que dormiste mal o el trabajo se comió todo. Lo único que no deja leer nada es medirse una vez y no volver nunca.
Tu número te orienta; no te habilita ni te frena
El IS no es una puerta con guardia. El número no es un requisito de acceso: la entrada al sendero no pide puntaje, y ningún resultado te clasifica como apto o no apto.
Lo que hace el IS es otra cosa, y es más útil: sugiere por dónde conviene arrancar para que el esfuerzo caiga donde rinde. Empezar por un protocolo que da por sentada una base que todavía no está no adelanta el camino, lo alarga.
Más adelante, donde el sendero se pone más profundo, sí hay una condición — y se abre con dos llaves distintas, de las que alcanza con una. Una es el número. La otra es el camino recorrido: haber completado un programa, haberte vuelto a medir, haber sostenido la constancia mes a mes. Esa segunda llave no te la da el cuestionario. La fabricás vos.
Y el nivel tampoco es una etiqueta. LATENTE no es un veredicto sobre quién sos: es dónde estás parado hoy, con la información de hoy. Volvés a medir y la escala se acomoda a lo que hiciste.
La escalera de programas
Cada programa responde a un momento distinto del camino. El experimento de 7 días es el punto de entrada sin requisitos — gratis, en casa, en una semana.
Preguntas y respuestas
Medí tu punto de partida ahora
Gratis, en 7 minutos, sin tarjeta. Tu punto de partida real.
Medí tu Índice de Soberanía →