Acabás de recibir una noticia que te dio vuelta el piso
Algo entró y te cambió el suelo de un segundo a otro. Puede ser por tu salud, por la de alguien que querés, por el trabajo. El cuerpo todavía no terminó de entenderlo: late distinto, la cabeza va a mil o se quedó en blanco, hay un nudo que no afloja. Esto que sentís no es debilidad ni exageración. Es una reacción humana, esperable, frente a algo que duele de verdad. No tenés que estar bien ahora mismo. Solo tenés que pasar los próximos minutos.
Un paso chico, ahora
Vamos a darle al cuerpo una orientación, porque en el shock se desorganiza. 1. Apoyá los dos pies en el piso y sentí el peso. Si podés, apoyá también una mano en el pecho o en la panza, donde más se nota el revuelo. 2. Mirá alrededor y nombrá en voz baja cinco cosas que ves. Una por una, sin apuro: una silla, una pared, una luz, tu mano, la ventana. Esto le avisa al cerebro que el peligro inmediato no está en esta habitación. 3. Respirá despacio: tomá aire contando cuatro, soltalo contando seis. La exhalación más larga ayuda al cuerpo a bajar un cambio. Cinco rondas, sin forzar nada. 4. Poné una palabra a lo que sentís, aunque sea imperfecta: "tengo miedo", "estoy en shock", "no lo puedo creer". Nombrarlo no lo arregla, pero baja un poco su volumen.
No estás obligado a entenderlo todo hoy, ni a decidir nada hoy. Por ahora alcanzó con que respirés y sigas acá. Lo que sigue va a poder esperar a que el cuerpo se acomode un poco.
✦ Nadie debería recibir una noticia así y quedarse solo con ella. Acá hay otras personas que también pasaron por momentos que les dieron vuelta el piso.