Un refugio para tu día
Cuando das tanto que ya no sabés dónde estás vos
Estas sosteniendo a alguien. Un hijo, una madre, una pareja, un equipo. Y en algún punto de ese sostén continuo, te fuiste diluyendo. Tenés cansancio de un tipo particular: no el de hacer mucho, sino el de no tener nada reservado para vos. La sobrecarga de cuidado no aparece de golpe — se va acumulando en silencio cada vez que postergás lo tuyo para priorizar lo del otro.
El refugio completo — la palabra, la práctica de tres pasos, el mínimo viable y la voz de la tribu — vive en el Club Sana Vita. ✦
Si sos Diosa: Este estado suele ser más frecuente cuando la carga de cuidado recae sobre la mujer — sea un hijo, una pareja, una madre. Si resonó: el IS mide cuánto estás poniendo en tu cuerpo vs. cuánto estás dando.