Un refugio para tu día

Cuando das tanto que ya no sabés dónde estás vos

Estás sosteniendo a alguien. Un hijo, una madre, una pareja, un equipo. Y en algún punto de ese sostén continuo, te fuiste diluyendo. Tenés cansancio de un tipo particular: no el de hacer mucho, sino el de no tener nada reservado para vos. La sobrecarga de cuidado no aparece de golpe — se va acumulando en silencio cada vez que postergás lo tuyo para priorizar lo del otro.

No podés dar de un lugar vacío. Cuidarte no es egoísmo — es la única forma de seguir cuidando.

Un paso chico, ahora

Dos pasos simples pero no fáciles. Uno: nombrá lo que vos necesitás hoy — no lo que necesita la persona que cuidas. Una sola cosa tuya, concreta. Agua, silencio, diez minutos sin responsabilidades, una llamada a alguien que te cuide a vos. Dos: comprometete a darte eso hoy. No mañana, no cuando las cosas se acomoden. Hoy. Aunque sea la versión mínima.

Mínimo viable hoy: Nombrar lo que necesitás. Solo eso.
🌬 Respiración 4-6 (inhalá 4, exhalá 6). Tres rondas, con los ojos cerrados y sin pensar en nadie más.

Antes de cerrar esto: ¿qué es una sola cosa que vos necesitás hoy? Ponela en palabras y comprometete a dartela.

✦ Muchos en la tribu conocen ese peso de cuidar a otros y quedarse sin energía para uno mismo. No tenés que sostener todo solo/a — acá hay personas que entienden.

Si sos Diosa (capa de ciclo): Este estado suele ser más frecuente cuando la carga de cuidado recae sobre la mujer — sea un hijo, una pareja, una madre. Si resonó: el IS mide cuánto estás poniendo en tu cuerpo vs. cuánto estás dando.
Sana Vita — Ingeniería Humana ❆ · Contenido de bienestar y acompañamiento entre pares. No es terapia ni reemplaza atención profesional.