Un refugio para tu día

Se te fue alguien y el mundo siguió girando como si nada. Acá podés frenar.

Murió alguien que era parte de tu vida, y ahora hay un agujero con su forma exacta. No estás exagerando, no estás haciendo un drama, no estás "tardando demasiado". Esto que sentís es duelo, y el duelo no es una falla: es el precio del amor que hubo. Puede venir en olas — un rato estás funcionando y al rato te tira al piso una canción, un olor, una silla vacía. Todo eso es parte de algo que tu cuerpo y tu corazón están atravesando, no de algo que estás haciendo mal.

El amor no se va con la persona. El dolor de hoy es la forma que toma ese amor sin un lugar donde apoyarse todavía.

Un paso chico, ahora

Si podés, sentate o recostate en un lugar donde nadie te vaya a interrumpir por unos minutos. Apoyá una mano en el centro del pecho, donde más pesa. Sentí el calor de tu propia mano ahí. No vas a arreglar nada en estos tres minutos: solo vas a acompañarte. Respirá normal, sin forzar, y en la exhalación decite por dentro, con la voz que usarías con alguien que querés: "Esto duele porque importaba. Está bien que me duela." Si vienen las lágrimas, dejalas venir — son parte del proceso, no lo interrumpas. Si no vienen, también está bien; el duelo no tiene una sola cara. Quedate con la mano en el pecho hasta que sientas que respiraste un poco más hondo. Eso es todo. No tenés que sentirte mejor. Solo un poco menos solo adentro tuyo.

Mínimo viable hoy: Apoyá una mano en el pecho, sentí tu propia mano ahí, y decite una vez: "esto duele porque importaba". Treinta segundos. Eso ya cuenta.
🎧 396 Hz🌬 Respirá a tu ritmo natural, sin contar ni controlar. Si querés un ancla: inhalá suave por la nariz y dejá que la exhalación salga sola, un poquito más larga, como un suspiro que no fuerza nada.

No hay manera correcta de hacer esto, y no hay un reloj que te diga cuánto es "normal". Vas a tener días buenos y días que parecen retrocesos: los dos son parte del camino. No estás roto. Estás de duelo, y eso es lo más humano que existe.

✦ No tenés que cargar esto en silencio. Hay otras personas que también están aprendiendo a vivir con una ausencia, y nadie acá te va a decir que ya es hora de pasar página.

Si sos Diosa (capa de ciclo): A vos que muchas veces sos la que sostiene a todos los demás: hoy no te toca ser fuerte para nadie. Permitite ser la que necesita ser sostenida. Llorar no te hace menos capaz, y cuidar tu propio dolor no es egoísmo — es lo que te va a dejar seguir cuidando a los tuyos más adelante, sin vaciarte. Apoyá esa mano en el pecho como la apoyarías en la espalda de una amiga que está rota: con esa misma ternura, pero hacia adentro.
Sana Vita — Ingeniería Humana ❆ · Contenido de bienestar y acompañamiento entre pares. No es terapia ni reemplaza atención profesional.